Matmata

LA CARRETERA DE LOS KSOUR CAMINO DE LA MONTAÑA

Al dejar el desierto a la derecha, retomamos la dirección de la costa camino arriba hacia las mesetas desérticas repletas de valles profundos en cuyas laderas cuelgan, casi desesperados, algunos pueblos bereberes como Toujane, donde los niños de ojos verdes y dorados nos ofrecen racimos de menta silvestre y cristales de roca que destellan en su ganga de roca ocre.

Al norte, los valles se suavizan y la tierra roja se ahueca con viviendas trogloditas en torno a Matmata y su extraño decorado, que mezcla casas tradicionales, capillas de morabitos y pozos elaborados cuyos umbríos pasillos conducen a una red de habitaciones y salas excavadas en el subsuelo.

Más al sur, pueblos como Ksar el Hallouf cada vez están más dominados por los "ksour", recintos fortificados donde las viviendas de arquitectura bereber se amontonan unas sobre otras como los alveolos de una colmena y pueden llegar a alcanzar varios pisos de altura, que se unen mediante unas escaleras estrechas y empinadas.

La mayoría de estos "ksour" acaban desgraciadamente en ruinas, como el que corona Chenini, una espléndida ciudad bereber construida sobre un imponente promontorio rocoso que domina un valle serpentiforme.

La región de Tataouine es conocida por esta característica arquitectónica de formas redondeadas del color arena. Allí descubrimos, a lo largo de la famosa carretera de los "ksour", Ksar Ouled Soltane, Ksar el Ferch o también Ksar Haddada, por citar tan solo los más famosos.

En Medenine, el "ksar" se encuentra rodeado por la ciudad moderna que hizo de este centro histórico un lugar de artesanía auténtico en la ruta del modernismo que sigue hacia Zarzis y Djerba.

Junto a la costa, donde los grandes hoteles balnearios crecen aquí y allí como centros de vacaciones anónimos, de repente echamos de menos la soledad del Ksar Ghilane y su fuente en torno a la que la vida parece mucho más sencilla. Y más bonita.

Descubrir el Sahara

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Chott el Jerid

En los tiempos antiguos, algunas fuentes supieron convertirse en ríos, ayudadas por los accidentes geológicos y climáticos de la región.

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Ksar Ghilane

Fácilmente localizable por la agitación que reina en pleno día en torno a su pila esmeralda, la fuente de Ksar Ghilane solo deja oír un escaso murmullo.

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Matmata

La región de Tataouine es conocida por esta característica arquitectónica de formas redondeadas del color arena. 

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Tozeur

A las puertas del desierto, Tozeur es el verdadero inicio de otro viaje a Túnez.

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El Lagarto Rojo

Este antiguo tren de madera fabricado en Francia, que servía antes al bey de Túnez, ofrece una de las excursiones clásicas para descubrir las montañas del norte de Tozeur.