Túnez

LA CAPITAL DE LAS DOS CARAS

Emplazamiento más antiguo que Cartago, Túnez rápidamente fue eclipsado por el desarrollo rápido de la gran ciudad púnica. Después de la conquista árabe, se convirtió en la segunda ciudad del país, después de Kairuán. La gran mezquita de la Zaytouna (la mezquita del olivo) se fundó en el 732.

Se convirtió en la capital en 1160 y comenzó a desempeñar un gran papel intelectual y religioso. El historiador y filósofo Ibn Jaldún nació allí en 1332.

Túnez prosiguió su desarrollo urbano armonioso hasta la conquista francesa en 1881. Una nueva ciudad, al estilo europeo, se estableció entonces al este de la medina, en dirección al mar, al otro lado de la puerta Bab Bhar (puerta del mar).

La nueva ciudad

Las calles son rectilíneas y están flanqueadas por mansiones y edificios públicos, el ayuntamiento, correos, la estación de tren, edificios administrativos, comercios, etc. La decoración suele ser ostentosa y la arquitectura ecléctica (zona de la estación) o arabizante (los ministerios cerca de la "kasbah", las mansiones en la zona del Passage).

Hay edificios construidos en estilo Art Nouveau, como el Teatro Municipal, en la arteria principal, la avenida Bourguiba. Es uno de los cuatro teatros construidos en el mundo con este estilo.

Durante las décadas de 1930 y 40 se optó por el estilo Art Déco: simetría, ornamentos con motivos geométricos, balcones, cornisas, etc. Entre los lugares que deben visitarse, está el Museo Postal, en el edificio de correos, que presenta una colección completa de todos los sellos emitidos en Túnez, sellos extranjeros, tarjetas postales y viejos aparatos de transmisión telefónica o telegráfica.

El mercado central tiene mucha vida. Abierto desde muy temprano, cierra hacia las 13:00 o 14:00 h. Pasear por él es muy agradable y apetecible. Abundan las verduras, la frutas y el pescado frescos. Alrededor, pequeños tenderetes y grandes almacenes venden toda clase de comida: cereales varios, frutos secos, higos secos, dátiles, salazones, gran variedad de aceitunas saladas, quesos…

En la avenida Bourguiba, en el complejo del invernadero de palmeras, junto al Teatro Municipal, se encuentra el extenso almacén de la Sociedad de Comercialización de los Productos de Artesanía (SOCOPA). Allí puede encontrarse todo lo que los artesanos tunecinos producen en las distintas regiones del país: vidrio soplado, tejidos de todas las clases, vestidos tradicionales femeninos y masculinos, joyas de plata, de oro o de coral, objetos de plata, jarrones de cobre, muebles, bibelotes, "kilims", "mergoums", alfombras de nudos…

La catedral de San Vicente de Paúl se construyó en 1882 en estilo neobizantino. En frente, se encuentra el imponente edificio de la embajada de Francia, que ocupa una manzana entera. Al final de la avenida de Bourguiba, se encuentra la estación del TGM (Túnez-Goulette-La Marsa), desde donde salen los trenes para el suburbio septentrional. Se pasa por la Goulette, el Kram, Salammbo, Cartago y Sidi Bou Saïd y se termina en La Marsa. Bab Bhar

Destaca el mestizaje entre la ciudad moderna y la medina: la zona, por ejemplo, posee vestigios de las murallas desaparecidas hoy en día. Su estado actual fecha de 1848. Da ala calle Jamaa ez Zitouna (la gran mezquita) y a una calle muy transitada, muy animada y muy pintoresca que conduce a la "kasbah", la plaza del Gobierno.

La medina

Es la ciudad tradicional. La de Túnez es considerada por unanimidad como la más bonita de los países del Magreb.

La calle Jamaa ez Zitouna

Está flanqueada por tiendas de productos de artesanía y recuerdos y almacenes de antigüedades.

La mezquita Jamaa ez Zitouna (la gran mezquita)

Es la más grande de Túnez y el centro religioso más importante de los países del Magreb. Fundada en el 732, fue reconstruida por completo en el siglo IX. En ella descubrimos un patio rodeado por una columnata con antiguos capiteles. En la extensa sala de rezo están suspendidas grandes arañas de cristal de Venecia.

La gran mezquita es el corazón de la medina, alrededor de la cual se ordena todo. En Túnez existen otras mezquitas bellas: la mezquita El Ksar (construida en 1106), la mezquita de la Kasbah (1235) con su bonito minarete, la mezquita Sidi Youssef (1616), la mezquita de Hammouda Pacha, (s. XVII), la mezquita de los Tintores (1716)…

La mezquita Youssef Sahib et Tabaa, construida en el 1812, en el barrio Halfaouine, presenta una rica decoración de estilo italiano y, en su interior, estucos grabados y mármoles polícromos.

La mezquita Sidi Mehrez (1675) difiere de las mezquitas tradicionales: la cúpula central que cubre la sala de rezo se encuentra en medio de cuatro semicúpulas. El mausoleo del santo se encuentra en frente: Sidi Mehrez es el santo patrón de Túnez. Las estilizadas cúpulas de la mezquita están representadas en el escudo de la ciudad.

Mausoleos y "zaouias"

Existen numerosos mausoleos y "zaouias". Algunos reservan a los visitantes raras emociones estéticas. Así, uno se ve sorprendido por la calidad de la decoración interior de la "zaouia" Sidi Brahim, donde los estucos grabados, de una finura notable, adornan las paredes y la cúpula.

El mausoleo Sidi Kacem Zelligi (el ceramista) alberga tres museos: el Museo de la Cerámica; el Museo Epigráfico, que permite seguir la evolución de la bonita escritura cúfica; y un museo lapidario, que presenta estelas funerarias musulmanas.

El mausoleo Sidi Bou Khrissan contiene colecciones de estelas y monumentos funerarios.

Las madrazas

Las madrazas eran edificiosdestinados esencialmente a acoger a estudiantes. Allí están las celdas para su alojamiento, locales para las clases y una sala para el rezo. Sencillez, sobriedad y delicadeza caracterizan la arquitectura de las madrazas. Las más grandes son la madraza Achura, la madraza Bachia y la madraza Slimania.

Agrupadas en un mismo espacio, constituyen lo que se llama el complejo de las tres madrazas. Hay otras también, como la madraza Mouradia. Hoy en día, se destinan a otros usos.

Los zocos

En general los zocos son callejuelas donde se establecen algunos tenderetes de comerciantes y artesanos de los distintos gremios de oficios. Los oficios limpios se instalan cerca de la gran mezquita. Los oficios que más ensucian se instalan más lejos.

Existe una jerarquía codificada de los oficios. A la cabeza, se encuentra la artesanía y el comercio de las "chechias" (gorros de lana); a continuación, vienen los perfumes, el tejido de la seda, la talabartería, la confección de las prendas de vestir, la fabricación de las babuchas, el tejido, la alfarería; y, en la parte baja de la escala, los herreros y los tintoreros…

Muy cerca de la gran mezquita, a la que bordea en parte, se abre el zoco El Attarine (de los perfumistas), construido a principios del siglo XVIII. Sorprende por sus tenderetes de otro tiempo, repletos de frascos que contienen una gran diversidad de esencias y de perfumes.

Los comerciantes son abiertos y acogedores y les gusta hablar de su oficio. Sale de este de zoco una calle que lleva hacia el zoco Ech Chaouachya (de los vendedores de "chechias"). Los "chaouachia" forman una de las sociedades más antiguas de Túnez. En general son descendientes de inmigrantes de Al-Andalus, los musulmanes expulsados de España. En algunas de sus tiendas, pueden verse unos espléndidos revestimientos de madera.

En el zoco El Attarine, se abren otros dos zocos. El primero, que bordea el lado occidental de la gran mezquita, es el zoco El Kmach (de las telas). Dos puertas cerraban su acceso, una de las cuales refleja la influencia hispano-morisca sobre la arquitectura tunecina.

El segundo, el zoco El Birka, data del siglo XVII. Alberga bordadores y, sobre todo, joyeros. En su centro, destaca un lugar cuadrado: era el mercado de esclavos. El zoco de las Telas se prolonga por el zoco de las Mujeres, cerca del cual se encuentra el zoco de la Lana y, un poco más lejos, el zoco del Algodón.

El zoco El Berka desemboca en el zoco El Leffa, donde se venden toda clase de alfombras, mantas y otros tejidos. Este zoco se prolonga por el zoco Es Sarragine (de los talabarteros), construido a principios del siglo XVIII, especializado en la actualidad en marroquinería.

El zoco El Attarine se prolonga por el zoco Et Trouk (de los turcos) donde está el café Mrabet, de estilo tradicional, y el restaurante Mrabet, que ofrece platos de la alta gastronomía tunecina.

Existen otros zocos: el zoco El Blat, el zoco El Blaghgia, el zoco El Kebabgia, el zoco En Nhas (cobre), el zoco Es Sabbaghine (tintoreros). El zoco El Grana, donde hoy en día se venden prendas de vestir y mantas, estaba ocupado por los judíos de Livorno.

Las "dars"

"Dar" significa casa. El término se utiliza en la actualidad para designar las grandes residencias de los notables, situadas en general en un barrio residencial, lejos de la agitación y el guirigay de los zocos. La medina de Túnez posee algunos muy bonitos.

Dar Othman (Othman Dey), que data de finales del siglo XVI, es uno de las más antiguos y bonitos de Túnez. Se distingue por una fachada majestuosa, de estilo háfsida, y una ornamentación interior de cerámica polícroma.

Dar Ben Abdallah

Es una residencia principesca renovada en un estilo italianizante, adquirida por Mohamed Ben Abdallah, tejedor de seda, y luego comprada por un pintor francés, Albert Aublet. El Estado tunecino lo ha adquirido y lo ha convertido en el Museo Regional de Túnez. La decoración del vestíbulo es espléndida. En este marco suntuoso, el museo reconstruye el arte de vivir de la gran burguesía tunecina del siglo XIX: trajes bordados con oro, joyas con piedras incrustadas, objetos cotidianos…

Dar Hussein

Dar Hussein fue reconstruido a mediados del siglo XVIII. Actualmente es la sede del Instituto Nacional del Patrimonio (INP). La fachada sobre el patio resulta suntuosa por sus decoraciones de loza y estuquería. Pueden detectarse influencias andaluzas, turcas e italianas.

Dar Haddad

Construido en el siglo XVI, pertenece hoy por hoy a la ciudad de Túnez y se ha considerado monumento histórico. Se distingue por la elegancia y la sobriedad de su decoración.

Dar el Bey

Situado en la "kasbah", Dar el Bey es una antigua residencia del siglo XVII reconstruida a principios del siglo XIX.

El parque del Belvédère

El parque del Belvédère es interesante por varios aspectos. Es un espacio bonito con una extensión de un centenar de hectáreas. Instalado sobre una colina, ofrece multitud de puntos elevados que permiten alcanzar a ver toda la ciudad y sus alrededores.

Allí existe una gran variedad de árboles: pinos, ficus, falsos pimenteros, palmeras, olivos, eucaliptos, mimosas… El zoológico también está muy cuidado. Contiene, en extensos cercados, una gran colección de animales de los distintos continentes. Puede visitarse, además, una sala de abluciones (midha) del siglo XVII que se encontraba en el zoco Et Trouk y fue trasladada aquí.

La Koubba (cúpula) presenta un interés aun mayor. El edificio, que data del siglo XVII, se encontraba, en su origen, en la Manouba, cerca de Túnez. Fue trasladado al Belvédère en 1901. Llama la atención por su cúpula acanalada, sus columnas, sus galerías y sobre todo por su decoración: yeso tallado surtido de pequeñas vidrieras multicolores, cerámica tunecina en las paredes, mármol blanco…