Sidi Bou Saïd

VESTIDA DE AZUL Y BLANCO

Famosa fuera de Túnez por sus pintorescas puertas de madera claveteada, esta localidad solo tiene un defecto: la afluencia de turistas que recibe. Es el lugar más visitado de la cuenca mediterránea y su población, que no pasa de los 5.000 habitantes en invierno, puede alcanzar los 150.000 en pleno verano.

La única solución para poder apreciarla con calma es venir por la mañana, antes de las 10:00. De esta manera se podrá subir tranquilamente la calle que lleva al Café des Nattes, referente cultural de parada obligatoria después de que escritores como Gide y Montherlant lo convirtiesen en su lugar de reunión en los años 20 del siglo XX.

Los artistas de todas las disciplinas siempre han adorado Sidi Bou Saïd, y es por ello que aquí el visitante tiene la posibilidad de descubrir numerosas galerías y talleres. Menos conocida que su vecina del este, la costa septentrional de Túnez debe tenerse muy en cuenta por congregar lugares de interés cultural, playas y festivales.

A 1 hora al norte de Túnez, Bizerta merece una parada por su casco antiguo, que ha sido restaurado. Sus casas de fachadas de color claro se reflejan en las aguas tranquilas del puerto, donde se balancean las barcas, pintadas con franjas de colores vivos.

En los alrededores de Bizerta se sitúa una curiosidad geográfica: el Cabo Blanco. Es el punto más al norte del continente africano. Formado por colinas blanquecinas que se hunden en el mar, presenta un paisaje desolado fuera de temporada y repleto de vida desde el momento en el que vuelven los días de sol y calor.

Playa y balneario

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Tabarka

En Tabarka, los hoteles, de momento, escasean, y las largas playas aún conservan un aspecto salvaje que encantará a los amantes de la naturaleza.

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Bizerta

Aunque los tramos de playa no sean muy grandes en este enclave, a los habitantes de Bizerta les encanta reunirse allí para darse un chapuzón y hacer parrilladas.

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Sidi Bou Saïd

Famosa fuera de Túnez por sus pintorescas puertas de madera claveteada, esta localidad solo tiene un defecto: la afluencia de turistas que recibe.

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Túnez

De regreso a Túnez, el litoral acoge localidades costeras de menor importancia, como Gammarth.

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Hammamet

En Hammamet, al igual que en Nabeul, que tiende a convertirse en el extrarradio de la anterior, se encuentra la mayor concentración hotelera de la costa tunecina.

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Susa

Palmeras altas, fortalezas milenarias y murallas que dominan largas playas de fina arena: así se presenta la costa del Sahel tunecino.

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Monastir

En el extremo sur del golfo de Hammamet, Monastir es una tierra de ensueño en la que la suavidad del clima, la claridad del cielo y el brillo del mar se combinan con la acogida calurosa y espontánea de sus habitantes para garantizar unas vacaciones relajantes y, a la vez, ricas en experiencias y emociones.

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Mahdia

Mahdia fue la primera capital de los califas fatimíes en el siglo X y se erigió sobre las rocas de una estrechísima península.

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Djerba

Debido a que se trata de casi una isla y a que cuenta con un total de 125 km de costa, Djerba encabeza la lista de los sitios de Túnez dedicados al "farniente"..